Este libro ve la luz cuando todavía viven personas en Moralzarzal, Becerril de la Sierra y Navacerrada que recuerdan el oficio de la molienda en las riberas del río Samburiel. Gentes que tuvieron relación directa con los molineros, escucharon el rumor del agua moviéndose a través del caz del molino o fueron testigos de un tiempo en el que la siega, trillado y aventado del cereal formaban parte del ciclo anual de actividades agrícolas. Estas páginas quieren ser su legado, algo que deje constancia de esos recuerdos sobre el paisaje, la producción de harina y una época donde el pan era un alimento escaso pero necesario.
Además de recoger la información disponible sobre los molinos y sus molineros en el río Samburiel, este libro recopila y sintetiza también los cambios producidos en esos ingenios hidráulicos a lo largo del tiempo, así como el destino final de dichos molinos una vez que las ruedas dejaron de triturar el grano a finales de la década de los años 50 del siglo XX.
También, esta historia se entreteje con el devenir del mismo río, con sus enigmáticos nombres y un litigio por el uso de sus aguas que duró varios siglos. La trama se “enharina” con la vida y muerte de los molineros, los años del hambre y el pan negro durante la posguerra española o el posterior declive del medio rural y el comienzo del problema de la España vaciada. Y un giro de guion digno de un final de película, el vínculo de un molino con un personaje de la industria cinematográfica de los años 60.
Pero estas páginas se han escrito también con la idea de contribuir a un mejor conocimiento de estos elementos del patrimonio histórico y cultural. Con la intención de que, allí donde todavía sea posible, se pueda proteger y conservar el patrimonio molinero de la cuenca del río Samburiel.