Este libro es un homenaje a la pasión desbordante por la ópera de Piero Poggialini, un italiano afincado en Navarra que ha hecho de cada representación musical una verdadera celebración del alma. A través de 24 crónicas que recorren óperas, zarzuelas y conciertos vividos entre 2008 y 2012, el lector se asoma a la mirada sensible y emocionada de un espectador fervoroso, que escribe no como crítico, sino como amante incondicional de la lírica.
Desde sus recuerdos de infancia en Lugo di Romagna, donde su abuelo le cantaba arias de La Bohème, hasta su fascinación por la zarzuela descubierta ya en España, Piero recorre teatros y escenarios con una curiosidad infatigable y un profundo respeto por la música y quienes la interpretan. Su pluma destila entusiasmo, conocimiento y un criterio afilado, aunque siempre amable, que celebra lo extraordinario sin necesidad de subrayar lo imperfecto.
Un recorrido personal, emotivo y lleno de belleza que nos recuerda por qué el arte escénico sigue siendo, para tantos, una de las grandes pasiones de la vida.