Hay momentos que las palabras vienen servidas entre Tapa y Contra-Tapa. Empezamos a saborear la vida a través de la leche materna. El olor de las especies nos convierte en eternos viajeros de exóticos destinos, que a veces anhelamos ir y otras veces añoramos volver. Porque la vida en ocasiones, tenemos que masticarla y a veces nos la tenemos que tragar, la comemos con palillos, a cucharadas o con cuchillo y tenedor y de vez en cuando brindamos por ella, y nos la bebemos entre sorbito y sorbito de cava. Por que la vida tiene tantos vuelcos como un cocido, es tan plácida como una paellita y tan majestuosa como un pastel nupcial. Cuantos momentos maravillosos e inolvidables giran alrededor de una comida.Ya sean desayunos, banquetes, fiestas gastronómicas, cenas románticas, etc.etc… con la comida seducimos y nos dejamos seducir. A través de los alimentos disfrutamos de la “Sabrosura de la Vida”.