Disidencia critica. Dos palabras relacionadas del título. Nos definimos, críticos; sabiendo que hay dos tipos: ocasionales y profesionales; nosotros somos ocasionales, los criticados no merecen perder mucho tiempo en ellos por despreciables. Críticos ¿De qué? ¿De quién?... De la política y los políticos acoplados a esta actividad en este país. Para ejercerla, nos apoyamos en los saberes lógicos del crítico profesional: - conocer la Historia y la información que se critica; suponer cómo debería ser lo que se juzga; y, pensar que lo que se escribe, puede servir al lector para sacar sus conclusiones. El texto es una digresión que consideramos un acto de “defensa propia ciudadana” ante los dislates agresivos de los gobernantes. Cuyos miembros en su mayoría pertenecen a la generación “X”, nociva y virulenta para la sociedad que, no considera ideas esenciales como las de: España, Ley, dignidad, Justicia, Educación y la Cultura… Como, con buen criterio dice un ilustre académico: “El gran fracaso de la Transición, fue el trato dado a la Educación”, que llevó a un don nadie a decir aquello de: “…nación es un concepto discutido y discutible…”. Mediante la crítica llegamos a la desafección y disidencia con las decisiones de los que “dicen” gobiernan el caos que han provocado. Podría haberse titulado: Critica disidente y cerraríamos el mismo círculo al revés.